martes, 13 de julio de 2010

El tiempo dirá...

Hace un tiempo salí de marcha con mis amigas como cada Sábado. En la fiesta, vislumbré a alguien que me llamó muchísimo la atención. Era un chico guapísimo: ojos claros y una cara de niño que delataba su nobleza interior, a a la vez que esa timidez, que me atrajo aún más.
 ¡Me encantó! Ese día intercambiamos algunas que otras palabras bastante anecdóticas que seguramente ambos recordamos.
Pasó el tiempo y cada uno siguió haciendo sus vidas, como si nada pasase...
Un día comenzamos a entablar conversación, algo que se convirtió en cotidiano al paso de los días.
Este chico tan guapo (Pincelito, entre nosotros), cada día me va gustando más y más, pues no sólo su belleza es exterior, sino que cada vez que hablo con él, me doy cuenta de que es tan bello por dentro como lo es por fuera. Como dice la canción... Cara de niño, con alma de hombre...
¿Ilusionada? No es exactamente la palabra que definiría mi sentimiento... Me atrae, eso es cierto. Pero de momento no hay nada más que una simple amistad, o eso parece ser...
Sé que no está bien lo que estoy haciendo, pues hay algunas diferencias notorias entre nosotros, y no debería entretenerme en intentar nada. Tampoco sé si esto me llevara a algún lado, pues sinceramente, no se si el sentimiento es recíproco, aunque tampoco queda del todo claro...
Creo que voy a dejar que pase el tiempo, pues éste pone todo en su sitio y, sea lo que sea lo que me depare el destino con esta persona... ¡Bienvenido será!

No hay comentarios:

Publicar un comentario