Aunque a todos nos cueste reconocerlo, el fin en la vida del ser humano es enamorarse y ser correspondido. Muchos lo niega, y dicen que mientras sean personas relizadas intelectualmente, posean un empleo y tengan salud, les basta. Pero sin embargo, siempre están buscando ese "algo" que les alegre la vida.
En el momento en el que tienes una relación con esa persona deseada eres la persona más feliz del mundo: compartes toda tu vida con ese alguien especial, te persiguen nuevas metas en su compañía, conoces nuevos horizontes en compañía, te sientes increíblemente especial porque sientes una gran magia hacia esa persona y deseas compartir el resto de tu vida con tu media naranja.
Pero, ¿y qué ocurre cuando la magia se acaba? ¿Qué pasa cuando ya no quieres compartir tanto tiempo con ese alguien, y deseas descubrir nuevos mundos, pero no necesariamente juntos? ¿Qué ocurre cuando esa que pensabas que era tu media naranja, deja de ser tu prioridad?
¿Es necesario seguir? Sinceramente, creo que no. De ese modo, lo único que se consigue es hacer daño. Ya no sólo a esa persona que vive engañada, pensando que todo está bien, sino a uno mismo, queriendo vivir algo irreal por el simple hecho de no hacer daño a la otra persona. En consecuancia a toda esta parafernaria, se termina haciendo más daño que el debido y, aunque sea inconcientemente, es un daño igualmente hecho.
Pero ¿Es tan fácil como aparentemente pinta la teoría? En absoluto. Sé de sobra que no es fácil terminar con algo duradero así, de la nada. Muchas veces engaña también el cariño y los bonitos recuerdos, camuflados en amor. Pero creo que en la vida hay que ser valiente y un poco egoísta, y luchar y actuar en consecuencia a lo que uno mismo quiere, porque si no lo haces así, nunca sentirás ese gusanito ni esa magia con nadie más.
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