lunes, 22 de agosto de 2011

Qué difícil es la vida. Estoy viviendo uno de los momentos más bonitos de mi vida, pero no puedo expresarlo tal como quisiera. Pero la situación lo merece y seguirá así siempre.
Quiero que sepas que contigo se me olvida todo lo malo que pueda existir en mi vida, que pasaría horas y horas hablando contigo y jamás me aburriría, que siento una paz enorme cuando estás a mi lado y me haces sentir como si estuviera flotando en una nube. Cuando apareces soy feliz. Pero a pesar de estar en una nube, no dejo de estar en la tierra, en la realidad, y saber que aquí de momento no hay nada seguro, y que no eres una persona que esté dispuesta a arriesgar la estabilidad y la comodidad que tienes ahora mismo por algo que, sí... estás a gusto, te sientes bien... todo eso que me dices, pero que no es seguro. Sé que crees que no me he puesto en tu lugar, pero es lo que no paro de pensar: en tu situación. Te lo digo siempre y es lo que creo. Te llevaste la parte más difícil de todo esto y entiendo todos los posibles enfados contigo mismo sobre el tema que sé que te preocupa... y a mí también.
Quiero que sepas que siempre voy a estar ahí. No lo olvides nunca. Y si me permites un consejo...
Tanto a favor o en contra de lo que yo pueda sentir hacia ti... Haz lo que realmente sientas y lo que de verdad te apetezca hacer. De otro modo, sólo vivirás lo que los demás quieren, y vivirás otra vida que no es la tuya.
                    ¡Gracias!

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