A tan sólo dos días de finalizar el año, creo que ya es hora de ir haciendo un pequeño balance sobre lo bueno y malo que ha acontecido, y también de idear mis nuevos propósitos para este nuevo año que está a la vuelta de la esquina.
Parece que fue ayer cuando nos comíamos la última uva y decíamos... "ay madre mía, ¿cómo estaré yo en un año?" La verdad es que todo ha cambiado muchísimo.
Sé que no he tenido un año demasiado estable, y me han pasado cosas no demasiado buenas. Pero creo que ha sido un año constructivo, que me ha enseñado mucho, me ha enseñado a madurar un poco, a recapacitar sobre ciertas cosas y reafirmarme en otras muchas. He conocido infinidad de gente que me ha aportado muchísimas cosas, tanto buenas como malas, pero todas enseñándome algo. Algunas de esas personas hoy ocupan un lugar en mi corazoncito.
Sin embargo, otras personas han desaparecido de mi vida (que en algunos casos, no de mi corazón), bien porque he decidido yo que ya no aportaban esa pequeña dosis de felicidad que me hace falta para vivir y he sido yo la que se ha apartado, o bien por pequeñas disputas que muchas veces por orgullo se pierden. Quiero que sepas que a pesar de que no nos veamos o ni siquiera hablemos, te quiero muchísimo y creo que jamás dejarás de tener ese gran espacio en mi pequeño corazón.
El amor... ¡Qué dilema! Al principio me esforzaba en buscar a ese príncipe azul que aparece en los cuentos. Ese que va a buscarte subido al caballo blanco y te lleva al palacio más hermoso del lugar. Mi opinión ha cambiado tanto... Después de infinidad de ilusiones y desengaños me he dado cuenta de que el amor, al menos hoy por hoy, no es algo prioritario en mi vida. Me gusta mi vida sentimental tal como está ahora mismo y al menos hoy, no me imagino teniendo una pareja. Mi amor está muy lejos de aquí, y no sé si algún día vendrá a rescatarme después de tanto tiempo.
¿Própositos para el nuevo año? Pffff... existen tantos... Están los típicos de salud, dinero y amor. Hombre, como son un tópico, mejor los dejamos, no vaya a ser que el año que viene deje yo de ser inmune y esté siempre enferma... Sobre todo para el año que viene pido fuerza de voluntad. Sí, suena raro. Pero la necesito para afrontar todos aquellos miedos que tengo que superar, todo aquello que necesito hacer, pero que aún no he hecho porque no tengo esa fuerza interna que tanta falta me hace, para sobrevivir a la jungla en la que vivimos... ¡Para tantas cosas...!
¡¡Feliz 2.012!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario