Sí, te echo de menos.
Es raro, porque si se mira desde fuera, no fue nada especial... Pero mira, es lo que pasa.
Me acostumbré a verte, al menos de lejos, a saber que estás ahí, que en cualquier momento puedo encontrarte, a tener esas mariposillas en el estómago de nervios de no saber qué pasaría...
Pero ahora todo es distinto. Tú ya no estás y bueno, lo llevo bien, pero me acuerdo de ti... y no sé por qué... Me gustaría saber de ti, al menos de vez en cuando, pero sé que es imposible, y más ahora.
En fin, tú estarás siendo feliz lejos. Me alegro por ti.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
domingo, 30 de octubre de 2011
Adiós... Hasta luego... A saber!
Sinceramente, esperaba una despedida por tu parte...
No sé si te habrás marchado ya, pero si aún no lo has hecho, no estarás muy lejos de hacerlo... y no te voy a mentir, me pone tan triste...
De todos modos... Que seas feliz!
http://youtu.be/dnrdhRrzCFc
Yo seguiré acordándome de ti cuando oiga esto... Y cuando no también!
No sé si te habrás marchado ya, pero si aún no lo has hecho, no estarás muy lejos de hacerlo... y no te voy a mentir, me pone tan triste...
De todos modos... Que seas feliz!
http://youtu.be/dnrdhRrzCFc
Yo seguiré acordándome de ti cuando oiga esto... Y cuando no también!
jueves, 13 de octubre de 2011
Hoy me siento triste. Sí... No por una situación específica. Es una tristeza continuada... Algo raro...
Hoy te echo de menos... Por mucho que me duela reconocerlo y me de la mayor rabia del mundo, porque a ti no se te pasa ni por la mente mi recuerdo.
No sé... Me apetece tenerte cerca, mirarte, que me mires... Hablar, ponernos al día...
Echo de menos ese amigo que hay en ti...
Aunque me resulta extraño porque, por lazos del destino, no hemos ejercido demasiado como tal. Pero eres de las personas que más confianza y paz me transmiten, independientemente del resto de sensaciones.
Por otro lado también me gustaría saber que pasó, el por qué de todo este cambio. Porque, a pesar de no poder dejar de ponerme en tu lugar, aún no comprendo ciertas cosas, y eso sólo puedes aclararmelo tú.
De todos modos, nunca esperé nada. Hoy tampoco. Sé feliz!
Hoy te echo de menos... Por mucho que me duela reconocerlo y me de la mayor rabia del mundo, porque a ti no se te pasa ni por la mente mi recuerdo.
No sé... Me apetece tenerte cerca, mirarte, que me mires... Hablar, ponernos al día...
Echo de menos ese amigo que hay en ti...
Aunque me resulta extraño porque, por lazos del destino, no hemos ejercido demasiado como tal. Pero eres de las personas que más confianza y paz me transmiten, independientemente del resto de sensaciones.
Por otro lado también me gustaría saber que pasó, el por qué de todo este cambio. Porque, a pesar de no poder dejar de ponerme en tu lugar, aún no comprendo ciertas cosas, y eso sólo puedes aclararmelo tú.
De todos modos, nunca esperé nada. Hoy tampoco. Sé feliz!
jueves, 6 de octubre de 2011
Un punto de inflexión.
Hoy va a ser el primer día del resto de mi vida. Cuántas veces lo he dicho...
Realmente estoy cansada del tipo de vida que tengo, en todos los aspectos. Tengo una mala racha continuada que está acabando con mi paciencia, mi autoestima y mis ganas de luchar.
Quiero que termine esto. Quiero empezar de cero. Quiero volver a levantarme por las mañanas y decir "Qué feliz soy. Voy a disfrutar de mi día como si fuera el último." Realmente es algo que quiero.
Quiero poder saber enfrentar mis problemas sin que éstos tengan peores consecuencias.
Quiero dejar de darle importancia a esas personas que no saben valorarme como merezco.
Quiero sentirme querida, sentir que alguien me valora y me aprecia de verdad. ¡Ojo! No una pareja. No es algo que vaya buscando por las esquinas ni mendigando. Si aparece un nuevo Pincelito, mejor.
Quiero tener una estabilidad mental. Mis horas muertas hacen que piense demasiado, y muchas veces eso estropea gran parte de las pocas cosas que me van bien en la vida.
En definitiva...
Quiero volver a ser yo: Alegre, risueña, cariñosa... En fin... ¡Feliz!
Realmente estoy cansada del tipo de vida que tengo, en todos los aspectos. Tengo una mala racha continuada que está acabando con mi paciencia, mi autoestima y mis ganas de luchar.
Quiero que termine esto. Quiero empezar de cero. Quiero volver a levantarme por las mañanas y decir "Qué feliz soy. Voy a disfrutar de mi día como si fuera el último." Realmente es algo que quiero.
Quiero poder saber enfrentar mis problemas sin que éstos tengan peores consecuencias.
Quiero dejar de darle importancia a esas personas que no saben valorarme como merezco.
Quiero sentirme querida, sentir que alguien me valora y me aprecia de verdad. ¡Ojo! No una pareja. No es algo que vaya buscando por las esquinas ni mendigando. Si aparece un nuevo Pincelito, mejor.
Quiero tener una estabilidad mental. Mis horas muertas hacen que piense demasiado, y muchas veces eso estropea gran parte de las pocas cosas que me van bien en la vida.
En definitiva...
Quiero volver a ser yo: Alegre, risueña, cariñosa... En fin... ¡Feliz!
martes, 27 de septiembre de 2011
Mi despedida.
Un mes... Un mes ha pasado.
30 días que no sé de ti, que no has querido saber de mí. Que no te has interesado por mí.
En parte, quiero darte las gracias porque cuando apareciste, no sé de qué manera, me diste el valor de acabar con algo que hacía sin sentido, que no sabía cómo terminar.
Apareciste y removiste todo mi mundo de repente. Cuando estaba asimilando que todo había sido un sueño, bonito pero un sueño al fin y al cabo, reapareciste trastocando aún más mi cabeza si cabía, pero estaba más feliz que nunca cuando estábamos juntos.
Aunque nunca pensé que fueras a dejar tu aparentemente idílica vida por mí, también he de afirmarte que no me esperaba esa despedida. Corrijamos, mejor: no esperaba esa no-despedida por tu parte.
Me había prometido a mí misma no volver a escribir de ti, Pincelito, pero justo hoy, no aguantaba más.
Ahora sólo te voy a tener como uno de los más bonitos recuerdos, de esos que no se le cuenta a nadie, porque al contarlo, éste pierde esa magia que tiene.
¿Mi despedida? Que seas feliz allá dónde pronto irás, pero sé feliz de verdad, no por el miedo a dañar un corazón.
30 días que no sé de ti, que no has querido saber de mí. Que no te has interesado por mí.
En parte, quiero darte las gracias porque cuando apareciste, no sé de qué manera, me diste el valor de acabar con algo que hacía sin sentido, que no sabía cómo terminar.
Apareciste y removiste todo mi mundo de repente. Cuando estaba asimilando que todo había sido un sueño, bonito pero un sueño al fin y al cabo, reapareciste trastocando aún más mi cabeza si cabía, pero estaba más feliz que nunca cuando estábamos juntos.
Aunque nunca pensé que fueras a dejar tu aparentemente idílica vida por mí, también he de afirmarte que no me esperaba esa despedida. Corrijamos, mejor: no esperaba esa no-despedida por tu parte.
Me había prometido a mí misma no volver a escribir de ti, Pincelito, pero justo hoy, no aguantaba más.
Ahora sólo te voy a tener como uno de los más bonitos recuerdos, de esos que no se le cuenta a nadie, porque al contarlo, éste pierde esa magia que tiene.
¿Mi despedida? Que seas feliz allá dónde pronto irás, pero sé feliz de verdad, no por el miedo a dañar un corazón.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
lunes, 5 de septiembre de 2011
Tengo ganas de ti.
Por todo lo que he imaginado, soñado, deseado.
Tengo ganas de ti.
Por lo que sé y aún más por lo que no sé.
Tengo ganas de ti, entero.
De tus errores, de tus éxitos, de tus equivocaciones, de tus dolores, de tus simples incertidumbres, de los pensamientos que has tenido y de los que espero que hayas olvidado, de los pensamientos que aún no tienes.
Tengo ganas de ti.
Tengo tantas ganas de ti que nada me basta.
Tengo ganas de ti y no sé ni siquiera por qué...
Uf! TENGO GANAS DE TI.
"Tengo ganas de ti." Federico Moccia.
Por todo lo que he imaginado, soñado, deseado.
Tengo ganas de ti.
Por lo que sé y aún más por lo que no sé.
Tengo ganas de ti, entero.
De tus errores, de tus éxitos, de tus equivocaciones, de tus dolores, de tus simples incertidumbres, de los pensamientos que has tenido y de los que espero que hayas olvidado, de los pensamientos que aún no tienes.
Tengo ganas de ti.
Tengo tantas ganas de ti que nada me basta.
Tengo ganas de ti y no sé ni siquiera por qué...
Uf! TENGO GANAS DE TI.
"Tengo ganas de ti." Federico Moccia.
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